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lunes, 12 de febrero de 2018

4 años sin fumar.

Pues sí, ya han pasado 4 años desde que dejé de fumar. El tiempo pasa volando, y sí, la vida sigue, con sus momentos malos y sus momentos maravillosos, pero sin tabaco, y no pasa nada; porque ya prácticamente no te acuerdas de ello, y tienes el recuerdo del proceso de haber dejado de fumar ya en un pasado muy lejano. 

Todo se normaliza e incluso te ves en fotos extraña con el cigarro, y te resulta atípico el haber fumado; el tabaco te parece cada vez peor: el olor, el humo, la necesidad de la gente por fumarse un cigarro... ya casi lo sientes ajeno a ti y no comprendes como tú pudiste necesitarlo. Así que efectivamente, uno se cura prácticamente al completo de la enfermedad del tabaquismo, aunque sigo insistiendo en algo que siempre he insistido: es muy importante no recaer, ni pensar que por volver a echarse un cigarro.

Comienzas a preocuparte por la gente que quieres y fuma, porque sabes de verdad lo nocivo que es, lo mucho que puede llegarte a cegar, pero entiendes también que hasta que ellos no tomen la decisión y empiecen a abrir los ojos, tus consejos no van a servir de mucho. Dejar de fumar es tan sencillo como tener claro que de verdad quieres hacerlo y que eres superior al tabaco, y si añades a todo esto "un empujoncito" de fuerza de voluntad tienes en tus manos los ingredientes perfectos para lograrlo.

Dejar de fumar implica también el recuperar hábitos saludables, yo he vuelto a incorporar el deporte a mi rutina y a disfrutar de ello plenamente, sin ahogarme; y al igual que el deporte, entiendes que dejar de fumar hace que tu vida sea más sencilla en muchos aspectos, ya no dependes del tabaco, ni tienes que salir de los sitios para fumar, y si estás en tu casa y te da pereza salir un domingo, no tienes que hacerlo porque te has quedado sin tabaco y te está atacando "el mono".

Así que a todos los que leéis esta página y estáis en la lucha contra el tabaquismo os mando muchos ánimos y os aseguro que sí se puede, sois infinitas veces más fuertes que el tabaco.

ash, burning, cigar

lunes, 3 de marzo de 2014

8 y 9 días sin fumar






La verdad es que tengo poca novedad que contaros, el fin de semana pasó con total normalidad: salir con los amigos, correr, pasear por la montaña, descansar, ver una película, tomar café y continuar con sesiones de acupuntura; en fin, lo de siempre. Respecto al mono, sólo cabe decir que cada vez aparece menos veces, y cuando aparece tarda menos en irse (respiro profundo y listo).

Este es un vídeo que he visto y me ha ayudado a superar algunos de los ratos más malos que he pasado dejando el tabaco, repito que al igual que con el libro no ha sido el motivo ni el gran apoyo para dejar de fumar, pero sí me han servido como elemento complementario, os dejo el enlace a Youtube:


Lo único con lo que estoy un poco a disgusto esta semana es con el tema de la báscula pero imagino que es normal, Considero no haber comido más de lo normal y he seguido haciendo el mismo deporte o incluso más que el habitual…sin embargo me he calzado un kilito desde que dejé de fumar ¿Me molesta? Pues la verdad es que no, nunca me he sentido demasiado preocupada por mí apariencia, además este kilo o los que vengan después no me van a matar, y el tabaco sí lo estaba haciendo, es así de sencillo.


Otra cosa de la que me voy dando cuenta poco a poco es que pensaba que iba a echar más de menos los cigarros en los momentos de salir de juerga con los amigos, tomar una cerveza o un cubata, y sin embargo lo extraño más en el trabajo, en el momento de llegar a casa después de todo el día trabajando…supongo que cada ex fumador tendrá su  “momento crítico” pero lo importante sigue siendo el superarlo

¡Vamos a por la segunda semana saliendo del tabaquismo!

martes, 25 de febrero de 2014

Tercer y cuarto día sin fumar

3 días sin fumar

Empiezo a tener esperanza, tras hacer muchísimo deporte con la intención de caer agotada por las noches e intentar engañar un poco al mono, me doy cuenta de que poco a poco se puede salir de esto, que hay luz al final del túnel y que aunque lo paso mal casi todo el día intentado "domar al mono" tengo la sensación de que con esfuerzo acabaré saliendo de esta. Patxi me vuelve a dar una sesión de acupuntura y me deja pinchadas varias agujas en la oreja ( algo que también había hecho el día anterior pero en la oreja contraria). 

¿Echo de menos el tabaco? Sí, lo echo de menos muchísimo, sobre todo después de cenar o con el café. ¿Qué hago? Pues cada vez que me entran ganas de fumar un cigarro lo cambio por una zanahoria, que parece que calma el ansia de fumar ( os lo cuento por si este sistema os sirve de ayuda , por lo visto esto sucede con los alimentos que se toman crudos).

Poco a poco noto como vuelve mi olfato y la comida empieza a saber de otra manera, como me gusta el sabor de las cosas, empiezo a intentar convencer a mi metabolismo de que le voy a dar el placer de una comida o una cena rica :  
- Mira cuerpecito, esto son cosas ricas y no el tabaco, y como has abandonado el hábito de fumar, puedes volver a disfrutar verdaderamente al comer-. Y eso que a mí siempre me ha gustado lo de comer...

Poco a poco noto como sube mi estado de ánimo y eso me ayuda muchísimo, pienso que lo más duro ha pasado, leo experiencias de otros en Internet y me voy a la cama, mañana es lunes y hay que ir a trabajar.

4 días sin fumar

Pensé que lo peor había pasado ¡Qué tonta fui pensándolo! Aunque parezca increíble, para mí este fue el peor día. Los niveles de trabajo que tenemos en la oficina son bastante duros ( sí, niveles de los de no parar ni un segundo en todo el día y que encima te queden cosas que hacer para el día siguiente, y así día tras día) y claro, todo esto genera un estrés considerable que mi cabecita todavía de fumadora asocia al cigarro ( sí, eso de salir a la calle a tomarme un descanso, que me diese en la cara el aire fresco y en los pulmones el humo del tabaco) y echo de menos el cigarro que me fumaba en el coche antes de entrar a trabajar, y los de los descansos, pero el que más extraño es el que solía consumir en el coche durante el trayecto de vuelta a casa.
Entro por la puerta de casa, dejo el tupper y me planto el chándal inmediatamente
 - Tengo que salir a correr, tengo que cansar al mono-.
Y salgo a correr, lo hago durante una hora y parece que el mono se queda un poco más tranquilito, pero sigue paseando por mi cabeza. 



Me meto en la cama y pasada una hora me entra el agobio porque me doy cuenta de que no puedo dormir, desesperada cojo el famoso libro de Allen Car  "Es fácil dejar de fumar si sabes como" y leo capítulos sueltos ( anteriormente lo había empezado a leer, pero como por aquel entonces no estaba segura de querer dejar el vicio no llegué ni a la mitad del libro) parece que me calma un poco y por lo menos me entra el sueño.
Cierro el libro y lo dejo en la mesilla de noche "por si las moscas".
Apago la luz y cierro los ojos,  mañana será otro día...





viernes, 21 de febrero de 2014

Se acabó. No me mato más



Hola a todos,
Hoy mismo hace 15 días que dejé de fumar,  he ido escribiendo mis experiencias y sensaciones en un diario ( sí, parece increíble, todavía tengo un diario que escribo con amor y bolígrafo en plena era digital..…) .
Estos días he ido consultando las vivencias de la gente en este largo y duro proceso, y como me ha ayudado mucho leer y tener esa sensación de compartir con los demás en “búsquedas de google”  me he lanzado a  participar  con lo que ya está escrito y lo que todavía me queda por “sufrir” en la red.

Hay algo que tenemos que tener claro, y es que lo más importante es seguir pensando que quieres dejar de fumar, que eres fuerte y capaz de vencerlo y sentirnos orgullosos cada vez que respondemos NO.  Y eso mismo es lo que hay que pensar constantemente:

NO quiero ser drogadicta,
NO quiero suicidarme,
NO quiero hacerme daño,
NO quiero depender de nada ni de nadie,
NO quiero enriquecer más al estado,
NO quiero ahogarme,
Y mil motivos más para decir que no a la nicotina.

Y cada vez que tengamos ganas, tenemos que recordar el porqué quisimos dejarlo.
El tabaquismo es una enfermedad que se puede curar con fuerza de voluntad, ojalá todas las enfermedades del mundo se pudiesen curar así... 
¡ A luchar contra el mono!