Mostrando entradas con la etiqueta vicios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vicios. Mostrar todas las entradas

martes, 9 de diciembre de 2014

10 meses sin fumar

Todos somos libres de elegir, pero también debemos saber que lo que elijamos tendrá unas consecuencias.
Yo decidí dejar de matarme hace 10 meses.

Este último mes ha sido similar al anterior, no puedo decir que no tenga ganas de fumar, pero también sé que no quiero hacerlo; y en la vida, una vez que sabes lo que quieres, ya lo tienes todo casi hecho.

Soy libre de estar pendiente de tener que ir al estanco a comprar tabaco, soy libre de tener que pasarme las 24 horas del día pendiente del mono de la nicotina, mi piel y mis pulmones cada vez están más limpios de alquitrán; mi olor y mi sabor es el de Paloma, una persona única; y no el apestoso y común olor que tiene cualquier fumador. 
Soy libre, cual caballo sin riendas ni humanos; y he tenido el valor de, en una sociedad en la que nos hacen esclavos de casi todo, poder liberarme de un vicio y unos impuestos idiotas; y sentirme orgullosa por haber tenido la oportunidad y la capacidad de corregir uno de los errores más grandes que he cometido en mi vida: haber sido fumadora.



viernes, 10 de octubre de 2014

Hace 8 meses que dejé el tabaquismo


Y NO, todavía no he perdido las ganas de fumar.
Admito que este mes ha sido mucho peor que los 2 anteriores respecto a las ganas de aspirar un cigarro.
Pensaba que me costaría más el verano, pero no ha sido así. Estos últimos 30 días he tenido que realizar un viaje de trabajo y todos mis compañeros eran fumadores, imaginaros el estrés de tener que estar viendo a los demás fumar constantemente, y tú, teniéndote que aguantar por una parte los nervios del trabajo y por otra los nervios de no poder fumar mientras todo el mundo a tu alrededor parecía una chimenea; admito que estuve a punto de coger un cigarro, pero mi cerebro fue un poco listo y me dijo : “No tires por la borda el trabajo de tantos meses, no seas boba” “ Mírales, parecen enfermos, no paran de fumar y con eso lo único que hacen es generarse más nervios, tú no quieres volver a verte en esa situación” y efectivamente, aunque parezca increíble desde que he dejado de fumar me pongo menos nerviosa ante momentos difíciles.
Por otra parte, también me ha costado seguir viendo fumar a mi chico, imagino que en parte es porque vuelve el frío y me molesta tener que estar pasando frío en la calle porque a los fumadores les apetezca fumar; además de nerviosos,  el tabaco nos hace egoístas, y estamos dispuestos a que los demás pasen frío para que nosotros podamos fumar ( y eso también me pasó en el viaje de trabajo). Por otra parte, cuando hacemos cosas en común y él está nervioso fuma como un carretero y yo tengo que estar aguantando los nervios más los nervios que me genera el verle a él fumar, y cada vez se hace más y más difícil; esto pasa con toda la gente de tu entorno, que ya se ha acostumbrado a que no fumas y no tienen ni un poquito de piedad en echarte el humo a la cara, cuando tú sigues siendo un adicto; al mes la gente es más prudente e intenta ayudar, pero después todo eso se acaba y sólo vale tu fuerza de voluntad.
Parece que vuelvo a mi peso normal, si bien es cierto que controlo mi dieta y sigo con el deporte.
No digo, por supuesto, que se me quitasen las ganas de fumar, pero también digo que por nada del mundo quiero volver a ser esa Paloma fumadora que estaba nerviosa pensando en cuando iba a poder fumar un cigarro, que olía mal, que daba más relevancia al tabaco que a muchas cosas más importantes en la vida.
Sé que no me puedo permitir ningún error ni ninguna recaída mínima porque lo echaré todo a perder; espero que en algún momento las cosas sean más fáciles y se me olvide, al fin, el maldito tabaco y esta mierda de adicción contra la que ya llevo luchando 8 meses ( y lo que te rondaré morena…). Mi vida cambia, mi entorno y mi trabajo; progreso, y todo lo he conseguido sin llevar tabaco en el bolso.

¡En que hora se me ocurriría coger un cigarro con 15 años!.